domingo, octubre 25, 2009

Consideraciones sobre Halloween en Venezuela

sí, aquí en Venezuela también hay un Jason, bueno varios, pero se escribe Jeison; eso sí: asesina igualito


Este año está pasando algo súper loco. La gente con esto de Internet y la eliminación aparente de “barreras” se está creyendo un verdadero cuento de terror que me preocupa. Cada día es mayor la cantidad de personas que me preguntan: ¿Y tú Greta, de qué te vas a disfrazar en Halloween?

Este país que se hunde, como siempre lo digo, en la MISS.eria del Universo y ahora hablando de fiesticas temáticas y disfraces, adquiriendo una cultura tan del primer mundo cuando ya ni formamos parte de los “países en vía de desarrollo”- antes llamados tercermundistas- sino que somos de aquellos que “se oponen al desarrollo”.

Y no, desarrollo no es salir vestida de monja zorra el 31 de octubre a las fiestas modernas caraqueñas: “porque eso lo vi en Mean Girls, duh”. Déjense de cuentos, que aquí lo más cerca que estamos del Primer Mundo es con “La gran hambruna irlandesa” de 1845.

Este país sí que vive en Halloween permanente. Vive manchado de sangre con 6.700 homicidios en menos de un año. Eso sí es de terror, y del mejor, el que pasa de verdad. No sangre de la casa mágica sino sangre humana: inocente pero real.

Halloween en Venezuela se vive a diario, en esta maravillosa fiesta de disfraces donde llevamos las máscaras del país “más hermoso”, “de las “mujeres más bellas”, “con la flora más variada”, “rico en petróleo” pero debajo guarda “la cara del hambre”.

Aquí el truco es que me des tu blackberry en la autopista. El trato es que si no me lo das te doy un tiro y estamos tablas. Así mismo.

¿truco o trato?

Feliz Halloween, Venezuela.

Greta Álvarez


martes, octubre 13, 2009

De viajes, de regresos y de la felicidad como fortuna efímera pero incalculable

@ MoMA

“The most beautiful thing in Tokyo is McDonald's.
The most beautiful thing in Stockholm is McDonald's.
The most beautiful thing in Florence is McDonald's.
Peking and Moscow don't have anything beautiful yet.”
Andy Warhol

Amoeba Music



No escribía este blog desde que me fui de viaje California, algo de Mexico y NYC. Me fue genial. Sin duda viajar es uno de los placeres que nos quedan. Bueno, “que nos quedan”, pero ya saben que yo en esos temas no me meto porque Carla Angola y @albertoravell seguro que lo pueden hacer mejor que yo.
Un viaje es un inciso. Es un dejar de soñar para cumplir.
Viajar es entender que la felicidad es fugaz, completamente efímera. Como una bombita de jabón que va flotando y aunque se ve divina y relajada se deshace en un parpadeo involuntario. La felicidad viene y va, no se queda. Como nuestros viajes: siempre hay un pasaje de regreso.

American Apparel FACTORY!

Pero así como fuimos y regresamos: recordamos y recordaremos siempre. Sin foto o con foto. De hecho las mejores memorias son aquellas que vivimos intensamente, no hubo tiempo de hacer click:
tomar una cámara para inmortalizar un recuerdo evita que se vuelva una vivencia.
En fin, se viaja para: pasarla bien, para olvidar lo malo, por conocimiento, por relajación y sí, ¿por qué no ser sinceros? Viajamos porque el hiperrealismo es chocante. O así lo veo yo. Ahorita hay una onda en la que todos quieren ser realistas intensa y absolutamente. No entiendo por qué ese empeño de acabar con la visión aspiracional tan inspiradora para los creadores.

The city!

Yo vivo, sueño y creo. Pero el mundo se está desconfigurando: como ejemplo tenemos a esa revista alemana, Brigitte, queriendo deshacerse de modelos profesionales en sus páginas para fotografiar a “gente real” “mujeres normales” ¿PARA QUÉ RAYOS YO QUIERO COMPRAR UNA REVISTA Y VER MUJERES CORRIENTES? Es que no me entero de la intención. ¿O es que acaso no estamos impregnados de la mas pura y despreciable realidad como para además de vivirla gratuitamente pagar para seguir consumiéndola? ¿No es hasta masoquista?
Karl Lagerfeld nuevamente dio en el clavo cuando afirmó que el mundo de la moda es sobre “sueños e ilusiones”. P U N T O. com

trash-chic


Claro, por algunos fotogramas ver a Lindsay Lohan y Amy Winehouse montadas en Louboutines, con el rimel corrido y ojeras es un trash-chic que gusta. También los blogs de la escena fashion-street que propagan ese
DIY -tan inicialmente punk-rocker- han calado con muy buenas propuestas de looks. Y hasta las gorditas (aunque deberían adelgazar) merecen que Marc Fast les haga trajes de su talla. No estoy diciendo que estas cosas sean malas. Sólo que hay que ser sensatos: Ni la Lohan destruída en una acera de Melrose Ave; ni esas chicas que COPIAN Y REPRODUCEN sus looks detalladamente para subirlos a internet; ni un vestido Marc Fast, son totalmente reales. Siempre hay una pose, se finge algo; claro, de una manera diferente al lujo acostumbrado de las páginas de Vogue pero igual hay una mentira. Un disfraz. No es real. Y a ti gusta por eso. Y me gusta por eso: porque A MI EL HIPERREALISMO 24/7 NO ME VA.

The Real Orange County

Por todo esto considero fielmente que las huídas son necesarias. Por lo menos para mí lo son. No es cuestión de cobardía o heroísmo: Batman, Robin y Batichica no existen. Don Quijote tampoco. A Dios no lo he visto. Y aunque yo me crea Poison Ivy, tampoco lo soy. So… Así como hay asuntos que merecen que los afrontemos, y hay otros que merecemos afrontar, también pienso que la gran mayoría de las cosas malas es mejor descartarlas automáticamente de nuestras vidas o por lo menos despegarnos de esa realidad gris, por un tiempo, es reconfortante.

corona @ Sunset Blvd.

Es verdad, como en todas mis vacaciones de universitaria fresca y regia que soy, me fui a descubrir más ciudades y darme cuenta que mi mente las acoge en función de sus espacios, sus atardeceres y su todo: ciudades que encontré diseñadas para besar, hay otras que lo son para pensar, para imaginar, unas que lo son para llorar y otras son ciudades para NO ESTAR (aunque aquí sigamos)

Con este post hablo de desprenderse de lo real y lo feo para viajar de vez en cuando. Sea montados en un avión, tomando un libro o escuchando una canción que nos roba todos los suspiros con una melodía. Así como la Holly Golightly que creó Capote encontraba su tranquilidad en Tiffany´s, cada uno de nosotros viaja a un espacio que nos hace sentir en paz momentáneamente.
Porque al final eso son los viajes: cuentos vividos.


You feel the deal is real (8)

Al volver me di cuenta que sí pude deshacerme de sentimientos incómodos pero claro, porque eso estaba en mí. Pero hay veces que, como el país o la gente del país, no podemos hacer mucho… regresé y que vi? Más atraso, menos savoir faire, peor gusto, mayor desprendimiento de retina, los 30añeros modernos más quemados que nunca, Lolitas con 28 años. Un juego de identidades donde todos aparentan algo que ni remotamente pueden ser. Misses más iletradas que el año anterior. Medios impresos dando pena. Un presidente con una rockstar, asesina, ex-esposa, yonqui, wannabe-diva o como quieras llamarla. Un circo muy malo dentro de un circo. Un país de asesinos y asesinados. De víctimas y victimarios.

gretrash

Saben qué? Viajar duele cuando se regresa al sitio del que huímos: nunca estamos seguros si con nuestra ausencia y el haber estado en un lugar mejor las cosas en comparación se ven peor, o si en efecto, todo se está derrumbando. Y no hablo de la lluvia, ni de esos temblores tan en boga... o bueno, también.

Venice Beach


Si te gusta lo que lees acá te invito a entrar mañana que tendré una nueva entrada más de mi estilo.
Este blog es como una de esas galletitas chinas “de la suerte”: Nunca sabes precisamente con qué te va a salir, pero conoces perfectamente la onda del mensaje.

Greta Álvarez.

y mi lado mortal: http://twitter.com/grets